El papa Francisco aceptó ayer la renuncia del arzobispo australiano Philip Wilson, condenado en mayo pasado por encubrir abusos sexuales de un sacerdote a monaguillos, tras la creciente presión ejercida por sacerdotes e incluso por el primer ministro Malcom Turnbull. Wilson, arzobispo de Adelaida, fue condenado por no reportar a la policía los abusos que el cura James Fletcher cometió en la región de Hunter Valley (norte de Sydney), en la década de 1970. (AFP)
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